Durante la intervención francesa y segundo imperio, participaron grupos de guerrilleros, que lucharon con armas blancas y de fuego, así como a caballo y a pie.
Estuvieron en enfrentamientos, combates y batallas a favor de uno y otro bando político a lo largo de todo el territorio nacional, todos ellos eran nombrados ladrones, chinancos o bandoleros y es así como comienza nuestra historia, de un famoso ladrón del siglo XIX en el Valle del Mezquital.
El señor de Levita fue perseguido debido a múltiples causas; entre ellas, el homicidio, los delitos políticos, militares y el bandolerismo. Secuestró a dos extranjeros, robó las riquezas de las parroquias, de los pueblos, mercados y transeúntes, pero también ayudó a otras comunidades y sectores sociales.
Se dice que en una ocasión estuvo acorralado por las tropas liberales, en su desesperación pidió ayuda al santo patrono de Mixquiahuala «San Antonio» y el milagro ocurrió, una manada de toros aparecieron y las tropas confundidas por lo ocurrido, es como pudo lograr escapar.
Muchos fueron los sospechosos, pero nadie daba razón de su nombre, el hombre hecho leyenda, el «Señor de Levita»
Hoy en día se desconoce quien fue el señor de Levita, ese hombre que en el siglo XIX se volvió leyenda. Por investigaciónes, podría tratarse del guerrillero Catarino Fragoso, un personaje que vivió mucho tiempo en Mixquiahuala, también se dice que en alguna cueva del municipio, se encuentra todo ese oro de los saqueos que realizó

